Llevas años cobrando la asignación por tu hijo con discapacidad y, al cumplir los 18, el INSS te comunica la baja. Eso no significa necesariamente que hayas perdido el derecho: a partir de esa edad la ley exige un grado de discapacidad más alto, y puede que lo que falte sea actualizar la valoración. Lo que hagas justo después puede marcar desde cuándo vuelves a cobrar.
Esta guía explica qué cambia exactamente, qué pasos dar y qué resolvió el Tribunal Supremo en abril de 2026, incluido lo que esa sentencia no dice.
Qué es la asignación por hijo a cargo con discapacidad
Es una prestación familiar no contributiva de la Seguridad Social, que gestiona el INSS (artículos 351 y 373 de la Ley General de la Seguridad Social). La cuantía la fija cada año la ley de presupuestos, así que consulta el importe vigente en la Seguridad Social. Hay además una cuantía específica para hijos mayores de 18 años con un grado del 75 % o más que necesitan a otra persona para los actos más esenciales de la vida, como vestirse, desplazarse o comer (artículo 353).
Qué cambia exactamente al cumplir 18 años
La asignación no se acaba por cumplir 18 años. Lo que cambia es el grado que se exige (artículo 351.a):
- Hasta los 18 años: un 33 % de discapacidad o más.
- Desde los 18 años: un 65 % o más.
Si tu hijo ya tiene reconocido un 65 % o más, la ley mantiene el derecho; confirma con el INSS cómo queda tu caso. Si tiene menos, deja de cumplir el requisito, y el INSS puede dar de baja la asignación.
La ley no exige que la discapacidad sea congénita para tener derecho a la asignación. Lo congénito solo importa para la sentencia que te explicamos más abajo.
Y hay otro cambio que conviene conocer: los hijos mayores de 18 años sin ninguna medida de apoyo a su capacidad para ser beneficiarios de asignaciones de la Seguridad Social son ellos mismos los beneficiarios de la asignación que correspondería a sus padres (artículo 352.2.c).
La otra opción: la pensión no contributiva de incapacidad
Con 18 años o más y un 65 % o más, tu hijo también puede pedir la pensión no contributiva de incapacidad, antes llamada de invalidez, si además cumple el requisito de residencia y carece de rentas suficientes (artículo 363). No la gestiona el INSS, sino el Imserso o el órgano de tu comunidad autónoma (artículo 373).
No se pueden tener las dos a la vez: la asignación es incompatible con que tu hijo sea pensionista no contributivo (artículo 361.3). Hay que optar y, si no hay acuerdo, prevalece la pensión (artículo 30.4 del Real Decreto 1335/2005). Compara las dos antes de decidir.
Si vais a pedirla, no esperéis a tener resuelto el grado. La pensión produce efectos desde el primer día del mes siguiente a la solicitud (artículo 15.2 del Real Decreto 357/1991), y el Tribunal Supremo ha dicho que no tener una resolución firme del grado no impide pedirla (sentencia 98/2023, citada en la que explicamos abajo).
Qué hacer si tiene menos del 65 % y el INSS da de baja la asignación
1. Pide la revisión del grado cuanto antes
Se pide ante el órgano de valoración de tu comunidad autónoma, no ante el INSS (artículo 15 del Real Decreto 1335/2005). Si han pasado menos de dos años desde la última resolución, tendrás que acreditar cambios sustanciales o un error, salvo que la propia resolución prevea una fecha de revisión anterior (artículo 12 del Real Decreto 888/2022).
2. Lleva esa petición también al INSS
Es el paso que te ahorra discusiones. El artículo 28.1 del Real Decreto 1335/2005 permite iniciar el procedimiento ante el INSS aportando la solicitud de grado presentada ante el órgano competente. El expediente queda en suspenso hasta que llegue la resolución y, como explica el Tribunal Supremo, la fecha de esa solicitud inicial vale después para los efectos económicos si la prestación se acaba reconociendo. Guarda el justificante de las dos presentaciones.
No cuentes con cobrar desde ese mismo día: la asignación produce efectos desde el primer día del trimestre natural siguiente a la solicitud (artículo 355.2.a de la Ley General de la Seguridad Social y artículo 17.1 del Real Decreto 1335/2005). Una petición de diciembre, por ejemplo, surte efecto el 1 de enero. Que el INSS tarde en resolver no cambia esa fecha, porque la norma la vincula a la solicitud, no a la resolución.
3. Si no te reconocen el 65 %, reclama
Contra la resolución del grado cabe reclamación previa (artículo 13 del Real Decreto 888/2022) y, después, demanda ante el juzgado de lo social. Es lo que hicieron los padres del caso que llegó al Supremo: les reconocieron un 57 %, reclamaron y una sentencia fijó el 72,5 %.
4. Si el INSS fija una fecha de efectos que crees equivocada
Tienes treinta días desde la notificación para presentar reclamación previa ante el órgano que dictó la resolución. La entidad tiene cuarenta y cinco días para contestar y, si no lo hace, se entiende denegada. Desde la denegación o el silencio, tienes otros treinta días para presentar la demanda (artículo 71 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social).
Qué resolvió el Tribunal Supremo en 2026
La sentencia 339/2026, de 8 de abril, de la Sala de lo Social, unifica doctrina sobre un caso muy concreto:
- Los padres cobraban la asignación por una hija con dolencias congénitas y un 50 % de discapacidad reconocido.
- En octubre de 2017, al alcanzar ella la mayoría de edad, el INSS les comunicó la baja.
- En diciembre de 2017 pidieron la revisión del grado a su comunidad, pero no se lo comunicaron al INSS.
- Tras reclamar y demandar, en noviembre de 2020 se le reconoció un 73 %.
- Ese mismo mes pidieron al INSS reanudar la prestación, y el INSS fijó los efectos en el 1 de enero de 2021.
- El Supremo les dio la razón: los efectos cuentan desde el 1 de enero de 2018, el primer día del trimestre siguiente a la petición de revisión. Son tres años de diferencia.
El razonamiento es que la situación de necesidad seguía siendo la misma y solo faltaba actualizar la valoración. Por eso el Supremo consideró desproporcionado perjudicar a la familia por no haber hecho el trámite formal de avisar al INSS, que ya conocía el caso.
En qué circunstancias
El propio Supremo habla de «tan excepcionales circunstancias». Se apoya en que:
- La prestación ya estaba reconocida mientras la hija era menor. En una primera solicitud sigue contando la fecha de presentación ante el INSS.
- Las dolencias eran congénitas y exactamente las mismas de antes.
- Los padres actuaron de inmediato al conocer la resolución del INSS.
- Se acabó acreditando el grado exigido.
Lo que la sentencia no dice
- No trata de retrasos del INSS ni de fallos de notificación. El INSS notificó la baja, y quien no comunicó el trámite fue la familia.
- No fija el cobro desde el mismo día de la petición, sino desde el primer día del trimestre siguiente.
- No abre una vía general para reclamar años atrás. El INSS lo discutió hasta el final, con el apoyo de la Fiscalía ante el Supremo, y el Tribunal Superior de Justicia le había dado la razón. No esperes que te lo apliquen de forma automática.
Cómo saber si esta sentencia te afecta
Puede servirte si cobrabas la asignación cuando tu hijo era menor, sus dolencias son congénitas y las mismas, pediste la revisión del grado en cuanto te comunicaron la baja, se acabó reconociendo el 65 % y el INSS tomó como referencia una solicitud posterior.
Si tu caso es distinto (es una primera solicitud, pediste la revisión mucho después o la discapacidad no es congénita), la sentencia no lo resuelve. Eso no significa que no tengas derecho a la asignación, sino que la fecha de efectos se regirá, en principio, por la regla general.
Antes de reclamar, consúltalo con un abogado especializado en Seguridad Social, con la asociación de discapacidad de tu comunidad o con los servicios jurídicos de un sindicato. Algunas asociaciones ofrecen asesoramiento gratuito o a bajo coste.
Plazos: por qué no debes esperar
- Treinta días para reclamar. Es el plazo para la reclamación previa contra una resolución, como hemos visto arriba.
- El silencio no juega a tu favor. Si presentas una solicitud y pasa el plazo sin respuesta, se entiende desestimada (artículo 129.3 de la Ley General de la Seguridad Social), y el plazo para reclamar cuenta desde ese momento (artículo 71.2 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social).
- Cinco años no significa cobrar cinco años. Por regla general, el derecho prescribe a los cinco años, pero sus efectos llegan como máximo a los tres meses anteriores a la solicitud (artículo 53.1). Y el derecho a cobrar cada mensualidad caduca al año de su vencimiento (artículo 54.2).
Preguntas frecuentes
¿La asignación por hijo con discapacidad se acaba al cumplir 18 años?
No necesariamente. Hasta los 18 años basta con un 33 % de discapacidad y, desde esa edad, se exige un 65 %. Si tu hijo llega a ese grado, se mantiene el derecho. Si no consta, el INSS puede dar de baja la asignación, y conviene pedir enseguida la revisión del grado.
Pedí la revisión del grado, pero no avisé al INSS. ¿He perdido esos meses?
No necesariamente. En un caso así, el Tribunal Supremo (sentencia 339/2026) llevó los efectos al primer día del trimestre siguiente a la petición de revisión. La prestación ya estaba reconocida de menor, las dolencias eran congénitas, los padres actuaron de inmediato y se acabó acreditando el 65 %. El Supremo las llamó circunstancias excepcionales, así que consulta tu caso con un profesional. Lo seguro es llevar esa petición al INSS desde el principio.
¿Puedo reclamar aunque hayan pasado varios años?
Depende de lo que hicieras entonces. La sentencia del Supremo protege a quien pidió la revisión en cuanto le comunicaron la baja. Fuera de ese caso, la regla general es que el derecho prescribe a los cinco años, pero sus efectos llegan como máximo a los tres meses anteriores a la solicitud, así que no cuentes con recuperar cinco años. Si tienes una resolución reciente, recuerda que el plazo para reclamarla es de treinta días. Consulta tu caso con un profesional cuanto antes.
¿Qué pasa si no guardé el justificante de la solicitud?
La petición de revisión del grado se presenta ante el órgano de valoración de tu comunidad autónoma, así que empieza por ahí. Como persona interesada, tienes derecho a acceder a los documentos de tu procedimiento y a obtener copia (artículo 53.1.a de la Ley 39/2015).
El primer paso que puedes dar hoy
Busca la resolución del INSS que te comunicó la baja y la última resolución del grado de discapacidad, y mira sus fechas. Si tu hijo acaba de cumplir 18 años y no llega al 65 %, pide la revisión del grado y lleva una copia al INSS. Si todo esto pasó hace tiempo, reúne esos papeles y consulta tu caso con la asociación de discapacidad de tu comunidad o con un abogado especializado en Seguridad Social. Puedes complementar esta información con nuestra guía sobre ayudas económicas para cuidadores para conocer el resto de prestaciones a las que puedes tener derecho.
Fuentes
- Tribunal Supremo — Sentencia 339/2026, de 8 de abril, Sala de lo Social, rcud. 1391/2024 (texto publicado por laboral-social.com a partir del CENDOJ)
- BOE — Ley General de la Seguridad Social, artículos 53, 54, 129, 351 a 356, 361, 363 y 373 (texto consolidado)
- BOE — Real Decreto 1335/2005, de prestaciones familiares, artículos 15, 17, 28 y 30 (texto consolidado)
- BOE — Real Decreto 357/1991, de pensiones no contributivas, artículo 15 (texto consolidado)
- BOE — Real Decreto 888/2022, del grado de discapacidad, artículos 12 y 13 (texto consolidado)
- BOE — Ley 36/2011, reguladora de la jurisdicción social, artículos 2.o y 71 (texto consolidado)
- BOE — Ley 39/2015, del Procedimiento Administrativo Común, artículo 53 (texto consolidado)
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