Lo más importante en 30 segundos A los 18 años, la asignación por hijo a cargo solo sigue si el grado de discapacidad llega al 65 %. Si no consta y el INSS la da de baja, pide enseguida la revisión del grado y preséntala también en el INSS. El Supremo protegió a una familia que no lo hizo, pero en circunstancias que calificó de excepcionales.
Corrección — 4 de noviembre de 2026 La versión anterior de esta guía contaba mal la sentencia en la que se basa. Decía que protegía frente a retrasos y fallos de notificación del INSS, que se cobraba desde el mismo día de la solicitud y que la asignación se acababa a los 18 años. Nada de eso es correcto, y te pedimos disculpas. Aquí tienes lo que dicen la ley y la sentencia.

Llevas años cobrando la asignación por tu hijo con discapacidad y, al cumplir los 18, el INSS te comunica la baja. Eso no significa necesariamente que hayas perdido el derecho: a partir de esa edad la ley exige un grado de discapacidad más alto, y puede que lo que falte sea actualizar la valoración. Lo que hagas justo después puede marcar desde cuándo vuelves a cobrar.

Esta guía explica qué cambia exactamente, qué pasos dar y qué resolvió el Tribunal Supremo en abril de 2026, incluido lo que esa sentencia no dice.

Qué es la asignación por hijo a cargo con discapacidad

Es una prestación familiar no contributiva de la Seguridad Social, que gestiona el INSS (artículos 351 y 373 de la Ley General de la Seguridad Social). La cuantía la fija cada año la ley de presupuestos, así que consulta el importe vigente en la Seguridad Social. Hay además una cuantía específica para hijos mayores de 18 años con un grado del 75 % o más que necesitan a otra persona para los actos más esenciales de la vida, como vestirse, desplazarse o comer (artículo 353).

Qué cambia exactamente al cumplir 18 años

La asignación no se acaba por cumplir 18 años. Lo que cambia es el grado que se exige (artículo 351.a):

Si tu hijo ya tiene reconocido un 65 % o más, la ley mantiene el derecho; confirma con el INSS cómo queda tu caso. Si tiene menos, deja de cumplir el requisito, y el INSS puede dar de baja la asignación.

La ley no exige que la discapacidad sea congénita para tener derecho a la asignación. Lo congénito solo importa para la sentencia que te explicamos más abajo.

Y hay otro cambio que conviene conocer: los hijos mayores de 18 años sin ninguna medida de apoyo a su capacidad para ser beneficiarios de asignaciones de la Seguridad Social son ellos mismos los beneficiarios de la asignación que correspondería a sus padres (artículo 352.2.c).

La otra opción: la pensión no contributiva de incapacidad

Con 18 años o más y un 65 % o más, tu hijo también puede pedir la pensión no contributiva de incapacidad, antes llamada de invalidez, si además cumple el requisito de residencia y carece de rentas suficientes (artículo 363). No la gestiona el INSS, sino el Imserso o el órgano de tu comunidad autónoma (artículo 373).

No se pueden tener las dos a la vez: la asignación es incompatible con que tu hijo sea pensionista no contributivo (artículo 361.3). Hay que optar y, si no hay acuerdo, prevalece la pensión (artículo 30.4 del Real Decreto 1335/2005). Compara las dos antes de decidir.

Si vais a pedirla, no esperéis a tener resuelto el grado. La pensión produce efectos desde el primer día del mes siguiente a la solicitud (artículo 15.2 del Real Decreto 357/1991), y el Tribunal Supremo ha dicho que no tener una resolución firme del grado no impide pedirla (sentencia 98/2023, citada en la que explicamos abajo).

Qué hacer si tiene menos del 65 % y el INSS da de baja la asignación

1. Pide la revisión del grado cuanto antes

Se pide ante el órgano de valoración de tu comunidad autónoma, no ante el INSS (artículo 15 del Real Decreto 1335/2005). Si han pasado menos de dos años desde la última resolución, tendrás que acreditar cambios sustanciales o un error, salvo que la propia resolución prevea una fecha de revisión anterior (artículo 12 del Real Decreto 888/2022).

2. Lleva esa petición también al INSS

Es el paso que te ahorra discusiones. El artículo 28.1 del Real Decreto 1335/2005 permite iniciar el procedimiento ante el INSS aportando la solicitud de grado presentada ante el órgano competente. El expediente queda en suspenso hasta que llegue la resolución y, como explica el Tribunal Supremo, la fecha de esa solicitud inicial vale después para los efectos económicos si la prestación se acaba reconociendo. Guarda el justificante de las dos presentaciones.

No cuentes con cobrar desde ese mismo día: la asignación produce efectos desde el primer día del trimestre natural siguiente a la solicitud (artículo 355.2.a de la Ley General de la Seguridad Social y artículo 17.1 del Real Decreto 1335/2005). Una petición de diciembre, por ejemplo, surte efecto el 1 de enero. Que el INSS tarde en resolver no cambia esa fecha, porque la norma la vincula a la solicitud, no a la resolución.

3. Si no te reconocen el 65 %, reclama

Contra la resolución del grado cabe reclamación previa (artículo 13 del Real Decreto 888/2022) y, después, demanda ante el juzgado de lo social. Es lo que hicieron los padres del caso que llegó al Supremo: les reconocieron un 57 %, reclamaron y una sentencia fijó el 72,5 %.

4. Si el INSS fija una fecha de efectos que crees equivocada

Tienes treinta días desde la notificación para presentar reclamación previa ante el órgano que dictó la resolución. La entidad tiene cuarenta y cinco días para contestar y, si no lo hace, se entiende denegada. Desde la denegación o el silencio, tienes otros treinta días para presentar la demanda (artículo 71 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social).

Qué resolvió el Tribunal Supremo en 2026

La sentencia 339/2026, de 8 de abril, de la Sala de lo Social, unifica doctrina sobre un caso muy concreto:

El razonamiento es que la situación de necesidad seguía siendo la misma y solo faltaba actualizar la valoración. Por eso el Supremo consideró desproporcionado perjudicar a la familia por no haber hecho el trámite formal de avisar al INSS, que ya conocía el caso.

En qué circunstancias

El propio Supremo habla de «tan excepcionales circunstancias». Se apoya en que:

Lo que la sentencia no dice

Cómo saber si esta sentencia te afecta

Puede servirte si cobrabas la asignación cuando tu hijo era menor, sus dolencias son congénitas y las mismas, pediste la revisión del grado en cuanto te comunicaron la baja, se acabó reconociendo el 65 % y el INSS tomó como referencia una solicitud posterior.

Si tu caso es distinto (es una primera solicitud, pediste la revisión mucho después o la discapacidad no es congénita), la sentencia no lo resuelve. Eso no significa que no tengas derecho a la asignación, sino que la fecha de efectos se regirá, en principio, por la regla general.

Antes de reclamar, consúltalo con un abogado especializado en Seguridad Social, con la asociación de discapacidad de tu comunidad o con los servicios jurídicos de un sindicato. Algunas asociaciones ofrecen asesoramiento gratuito o a bajo coste.

Plazos: por qué no debes esperar

Preguntas frecuentes

¿La asignación por hijo con discapacidad se acaba al cumplir 18 años?

No necesariamente. Hasta los 18 años basta con un 33 % de discapacidad y, desde esa edad, se exige un 65 %. Si tu hijo llega a ese grado, se mantiene el derecho. Si no consta, el INSS puede dar de baja la asignación, y conviene pedir enseguida la revisión del grado.

Pedí la revisión del grado, pero no avisé al INSS. ¿He perdido esos meses?

No necesariamente. En un caso así, el Tribunal Supremo (sentencia 339/2026) llevó los efectos al primer día del trimestre siguiente a la petición de revisión. La prestación ya estaba reconocida de menor, las dolencias eran congénitas, los padres actuaron de inmediato y se acabó acreditando el 65 %. El Supremo las llamó circunstancias excepcionales, así que consulta tu caso con un profesional. Lo seguro es llevar esa petición al INSS desde el principio.

¿Puedo reclamar aunque hayan pasado varios años?

Depende de lo que hicieras entonces. La sentencia del Supremo protege a quien pidió la revisión en cuanto le comunicaron la baja. Fuera de ese caso, la regla general es que el derecho prescribe a los cinco años, pero sus efectos llegan como máximo a los tres meses anteriores a la solicitud, así que no cuentes con recuperar cinco años. Si tienes una resolución reciente, recuerda que el plazo para reclamarla es de treinta días. Consulta tu caso con un profesional cuanto antes.

¿Qué pasa si no guardé el justificante de la solicitud?

La petición de revisión del grado se presenta ante el órgano de valoración de tu comunidad autónoma, así que empieza por ahí. Como persona interesada, tienes derecho a acceder a los documentos de tu procedimiento y a obtener copia (artículo 53.1.a de la Ley 39/2015).

El primer paso que puedes dar hoy

Busca la resolución del INSS que te comunicó la baja y la última resolución del grado de discapacidad, y mira sus fechas. Si tu hijo acaba de cumplir 18 años y no llega al 65 %, pide la revisión del grado y lleva una copia al INSS. Si todo esto pasó hace tiempo, reúne esos papeles y consulta tu caso con la asociación de discapacidad de tu comunidad o con un abogado especializado en Seguridad Social. Puedes complementar esta información con nuestra guía sobre ayudas económicas para cuidadores para conocer el resto de prestaciones a las que puedes tener derecho.

Fuentes

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